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  • Alan G


A lo largo de muchas mezclas he perfeccionado las técnicas que más me gustan para poder llegar al resultado que quiero lo más rápido posible. Esto me permite experimentar sin necesidad de pasar más de unos segundos buscando si, a mi criterio, una nueva textura funciona o no para la canción.


De todas las técnicas que utilizo, gran parte se enfoca en lograr que la automatización genere cambios más allá de sólo volumen. En la forma en la que tengo configurada mi plantilla de mezcla, la estructura de ganancias desempeña un papel muy importante en las características sónicas de cada canción. Es decir, si mezclo con los faders por arriba de cierto nivel tendré más compresión y distorsión, lo cual me dará un sonido más agresivo. De igual manera, si quiero un sonido más natural, mis niveles estarán por debajo de la mayoría de los ‘thresholds’ de los compresores y procesadores de saturación.


Existe una manera de automatizar el color de algún instrumento en particular utilizando sólo dos faders para cambiar qué tanta distorsión armónica se producirá en cada momento de la canción (incluso puede variar en una misma nota). Esto funciona así: Cuando comienzo una mezcla, siempre tengo 2 canales de distorsión disponibles y listos para usarse. En uno de ellos tengo el SansAmp (si es que quiero pasar el Bombo por ahí como lo expliqué en un post anterior) y en el otro tengo ya sea un Decapitator o un Devil-loc (ambos plugins son de Soundtoys).


Cuando quiero utilizar esta técnica, asigno la salida del canal a tratar hacia la entrada de mi canal de distorsión. Ajusto los parámetros en el plugin de distorsión para lograr que cuando el fader del canal a distorsionar esté a 0 dB, el color del instrumento me permita un poco de juego para aumentar o disminuir el efecto. También ajusto el volumen de salida del plugin para que cuando tenga el fader del canal de distorsión a 0 dB, éste sea un punto medio del volumen general del instrumento respecto al resto de la mezcla durante toda la canción.


Una vez que está configurado así, me gusta utilizar la opción de automatización ‘Touch’ en ProTools, tanto en el canal del instrumento como en el de distorsión, y hago el ‘riding’ de ambos faders al mismo tiempo. Es muy sencillo: si subo el volumen del fader del instrumento también será mayor la coloración, pero es probable que tenga que disminuir el volumen del fader del canal de distorsión (el regreso) para que su amplitud no se dispare. Por el contrario, si bajo el volumen del canal del instrumento, su sonido será más natural, con menos textura, y a su vez quizá tenga que ajustar el volumen utilizando el segundo fader para compensar.


Jugar con estos dos faders durante toda una canción, incluso resaltando ciertas frases o notas, nos dará muchísimo movimiento y, aunque no lo hagamos tan notorio ayudará a mantener la atención del escucha por más tiempo.


¿Qué te parece? Te recomiendo que lo pruebes.


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Alan G.




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