• Alan G


Existe una herramienta que ya tienes que puedes utilizar y que te garantizo que te ayudará a ser un mejor ingeniero de mezcla.


Un Reloj.


¿Por qué? Porque tener un tiempo límite para terminar la mezcla de una canción te dará objetividad en lo que necesitas hacer. ¿Has escuchado sobre la Ley de Parkinson? En resumen, este principio nos dice que tardaremos en realizar una tarea tanto tiempo como le asignemos. Es decir, si yo quiero mezclar una canción y decido que la tendré lista en 3 días, me tardaré 3 días en terminarla. ¿Pero qué pasaría si tuvieras que terminar una mezcla en 4 horas? ¿Lo lograrías?

Yo pienso que sí. Quizá te falte pulir algunas cosas, quizá el cliente necesite algunos cambios y detalles extra, pero eso está bien. 


Te reto a que utilices un timer y te pongas el límite de tiempo que le dedicarás a la siguiente canción en la que trabajes.


En mi caso, yo me reto con 3 horas cada vez que voy a mezclar una canción. ¿Significa que a las 3 horas de mezclar la dejaré sin terminar si aún no estoy satisfecho? ¡Claro que no! Pero definitivamente haré todo lo que esté en mi poder para terminarla dentro de ese tiempo. Hay canciones en las que me tardo 2 días enteros. No pasa nada. La misión es la misma cada que me siento frente a los monitores: Reaccionar a lo que escucho y evitar pensar demasiado.


¿Te ha pasado que cuando tienes que entregar algo con un deadline muy ajustado, el resultado te encanta?


A mí sí. Todo el tiempo. 


También me ha pasado lo contrario. Cuando asigno demasiado tiempo a una canción, al final pierdo la sensación que quería transmitir con mi audio, al final me repito, y empiezo a crear detalles que no ayudan a la canción y que no valen la pena.


Lo que pasa, y que quiero que descubras al intentarlo, es que esta forma de trabajar apaga tu parte del cerebro que te cuestiona a ti mismo. Hace que tu instinto fluya con lo que haces.


Si tienes un límite y el reloj te está presionando, no tardarás 30 minutos ecualizando tu Mixbus, o definiendo si el decay del Reverb tiene que ser de 1 segundo, o 1.2 segundos. En cambio, todos los movimientos y decisiones que tomes tendrán un gran peso basado en lo que estás escuchando y en cómo te hace sentir eso que escuchas. Descubrirás rápidamente dónde automatizar envíos a delays, dónde hace falta construir más una transición, y lo más importante, no perderás de vista la curva emocional de la canción.


Toma tiempo sentirse confiado con esta forma de trabajar, y que lo hagas una vez no significa que funcionará todo el tiempo. Es decir, no tienes que cerrarte a que sólo tienes que hacer las cosas así. Pero te invito a que descubras todo lo que puedes ganar cuando te presionas un poco.


¿Tú cuánto tiempo tardas en mezclar una canción?

Escríbeme a alan@sunorecords.com y cuéntame. 


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Alan G.




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